domingo, 3 de mayo de 2009

Lenny kravitz - LLR 09


Eran las 9.30, Henry acababa de marcar el 2-4 y con una sonrisa de oreja a oreja, nos dirigimos flotando hacia el velódromo Luis Puig. Allí nos esperaban casi 6000 personas dispuestas a ver uno de los mejores espectáculos musicales vistos en Valencia. Cuando escuché en la radio el sexto gol del barça, fui directamente a la barra a celebrar la gran victoria del barça con una buena creveza. Justo cuando dedicaba el gran trago de cerveza a la basura de los redactores de Marca, se apagaron las luces y se escucharon los primeros gritos.

Con mucha puntualidad, Lenny Kravitz saltó al escenario con ocho músicos (tres saxofonistas, un trompetista, un teclista, guitarra, bajo y batería). Empezaron con una canción instrumental, mezclando soul, funky y rock and roll. El sonido era muy bueno y el único fallo fue que no habían pantallas, pero se veía muy bien.
Si alguien fue al concierto a escuchar el greatest hits, se llevaría una gran decepeción. Pero para quienes fuimos a ver a unos de los mejores músicos de rock, fue un conciertazo. Tocaron las típicas (fly away, american woman...) pero tres canciones fueron alargadas con ritmos geniales y con un Lenny muy entregado.

En cuanto a la música, tocaron los temas perfectos, fusionando canciones rockeras con las baladas, con unos músicos soberbios, a destacar el guitarra (muy bueno, clavando solos e improvisando muy bien). El batería, un auténtico fiera. Hizo un solo bestial y hasta en las lentas le daba unos viajes a la batería que no se como no se la cargó, es más, yo le vi petar dos baquetas. Y genial Lenny Kravitz. Es la segunda vez en mi vida en tener a un genio a menos de 15 metros, y es una sensación increíble. Tocó la guitarra como el mejor, moviéndose de un lado a otro del escenario, sintiendo las canciones como si las hubiese escrito ayer. Cantó increíble. Suponía que en alguna ocasión no llegaría o bajaría tonos, pero afortunadamente me equivoqué.

Se vió a un Kravitz entregadísimo con el público, hablando sin parar con el público, haciendo referencia al partido de fútbol que acababa de suceder y sin parar de hacer guiños a las primeras filas, incluso cogió una cámara de fotos y mientras sonaba Let love rule, se dedicó durante casi cinco minutos a ir por todo el escenario haciéndonos fotos a todos los que estábamos a escasos 10 metros. También nos sorprendió cuando al final de una canción, con un ritmo bastante funky, empezó a cantar Another brick in the world de Pink Floyd, y lo mejor de todo es que la empalmó con Billie Jean, de Michael Jackson. ¡¡QUE PUTO GENIO!!

Durante las mas de dos horas de concierto no nos dió tiempo ni a bostezar, eso si, la boca la teníamos todos bien abierta con el espectáculo que se estaba sucediendo en el escenario. Tras acabar el bis (Let love rule) unos cuantos palomillos se fueron, pero aquí un viejo lobo de mar, sabía que quedaba como mínimo una canción mas. Y así fue. Cuando vi entre la oscuridad la guitarra flecha colgada en los hombros de Lenny kravitz, ya sabía que canción iba a tocar. Efectivamente, sonó el riff de are you gonna go my way. Todo el público se volvió casi tan loco como el propio Lenny, y fue justo en el solo, cuando se dió el mejor momento de todo el concierto (y de los mejores de mi vida): ¡¡¡LENNY KRAVITZ TOCÓ UN SOLO EN MI CARA!!!!.
En el video parece que esté lejos, pero estaba justo encima.


En definitiva, uno de los mejores conciertos que he visto, y cuando compré la entrada por 50 euros me pareció cara, pero visto lo visto fue barata. solo me quedará decir: Que noche la de aquel día.

2 comentarios:

Jaco dijo...

Qué brutal :)

¡Me alegro de que lo pasaras tan bien!

Carlos dijo...

Yo también lo vi, increíble!